¿Qué es la tecnología Blockchain? Es la tecnología que permite a las personas que no tienen contacto directo o confianza ente sí, generar un enorme registro digital que obligará a que se cumpla el acuerdo que hayan establecido esas partes implicadas, eliminando intermediarios y descentralizando cualquier sistema de gestión, proporcionando un gran nivel de seguridad en la transacción. El ejemplo más común es la transferencia bancaria entre A y B, esta tecnología hace que el banco deje de ser el actor intermediario y que desaparezca, dando todo el control de la operación a los particulares, esto puede suponer un cambio en el modelo de negocio en multitud de sectores.

El Blockchain amenaza con cambiar el modelo de negocio tal y como lo conocemos.

INTRODUCCIÓN.

La tecnología Blockchain (cadena de bloques) ha supuesto un enorme avance en diversas materias y ha dado lugar a diferentes aplicaciones como los Smart Contracts, Registros y Certificaciones, Identidad Digital y Criptomonedas, su uso empieza a acometer las tareas más cotidianas de nuestro día a día como son las transacciones económicas, los registros públicos y los acuerdos entre dos o más partes, generando nuevos nichos de mercado y oportunidades para la abogacía, tal y como expresa uno de los siete informes monográficos del Informe Abogacía Futura 2021.

Como vemos, su uso va más allá de las famosas criptomonedas, como el Bitcoin (BTC). Nuestro marco regulatorio y la jurisprudencia se adapta poco a poco y evoluciona al unísono de la implantación y práctica cada vez más común de esta tecnología. Desde 2015 la inversión ha tenido una tendencia alcista, alcanzando su pico máximo en el 2018, bien es cierto, que en el 2019 esta inversión sufrió una ralentización, derivado quizás de que cuando las perspectivas son mayores, la inversión también. Esperaremos ansiosos los datos de este 2020, el BTC volvía a estar en máximos pese a la caída que está sufriendo debido a que es un activo muy volátil, pero sin duda, la pandemia ha hecho propulsar este tipo de tecnologías, por lo que auguro una mayor inversión de nuevo.

SMART CONTRACTS.

Un Smart Contract es un programa informático que permite la verificación, ejecución y aplicación de las estipulaciones de un acuerdo contractual (Moisés Barrios). El profesor Barrios, nos expone en su manual de derecho digital, un brillante ejemplo para que entendamos este término, dice que, un Smart Contract en su forma más temprana y simple es el de una máquina expendedora, ya que, transfiere la propiedad de un bien a cambio de dinero, aunque la máquina de vending esté cerrada físicamente, el <<contrato>> se cumple, cualquiera que introduzca el dinero solicitado lleva a cabo la transacción. Si esto lo extrapolamos, un Smart contract, es capaz de transferir la propiedad de un bien inmueble, de un conjunto de acciones o de derechos de propiedad intelectual.

Estos contratos digitales autoejecutables basados en la tecnología Blockchain, no han dejado de crecer en el ámbito legal español, apoyándose en su neutralidad, ya que, su ejecución y verificación del cumplimiento del contrato no depende de las partes implicadas. En nuestro país, la firma Crowe, ya ha lanzado un servicio de contratos inteligentes, dando la posibilidad a sus clientes de generarlos en transacciones que practiquen. ¿Para qué? Para certificar todo tipo de documentos legales: contratos, actas de juntas de sociedades, testamentos, etc.… El sistema acredita de forma fehaciente el contenido del escrito y la fecha en que se registra.

Los abogados deben de aprender a trabajar y batallar con estos contratos, no van a parar de crecer, el internet de las cosas nos traerá cada vez más nichos donde se apliquen estos contratos inteligentes, su impacto será directo sobre el negocio jurídico, los despachos tendrán que mediar directamente en estos nuevos acuerdos entre partes, no deja de ser una versión digital de un contrato que cuenta con un método de verificación externo, para ello, deberán asesorar en la definición de los contratos y su correcto clausulado y analizar las materias donde estos contratos puedan aportar mayor valor.

En lo derivado a la implantación de los Smart Contracts, los abogados ofrecerán sus servicios para la formalización y gestión de cualquier compraventa, arrendamiento, factoring de facturas o apuestas que se den entre las partes.

Las actividades anteriores, pese a que tendrán una mayor seguridad contractual que con los contratos actuales, no dejarán de generar conflictos en su ejecución y la abogacía deberá mediar o defender en los litigios a cada una de las partes implicadas como es obvio, algunos ejemplos: mala ejecución de Smart Contracts, mala programación del contrato, daños y perjuicios que se pudiesen dar al depender la ejecución de los contratos del verificado de agentes externos a las partes implicadas en el contrato.

Por tanto, como consecuencia de todo ello, el cumplimiento de un Smart Contract no es más fácil que la de un contrato típico, simplemente es inevitable (WERBACH). Deberíamos de plantearnos si estamos ante un contrato, tal y como está concebido en nuestro ordenamiento jurídico (art. 1256 CC) pero esto da para un extenso debate. Los Smart Contracts ofrecen multitud de ventajas ante el contrato “tradicional´´ como es la verificación inmediata o la persistencia del mismo. Los abogados deberán de aprovechar las ventajas que ofrecen estos tipos contractuales, no obstante, por su propia naturaleza no tienen aún gran relevancia en la aplicación práctica en nuestro día a día, ya que no todas las obligaciones que se llevan a cabo en nuestro sistema jurídico actual pueden ser trasladadas a Smart Contracts.

REGISTROS Y CERTIFICACIONES.

Cada vez se usa más la tecnología Blockchain, con el objetivo de garantizar la veracidad de información o documentos que se encuentren en formato digital, un ejemplo, las empresas que quieren asegurar o registrar información de manera privada y confidencial. En España, no está muy extendido su uso, pero lo comenzamos a ver en Administraciones Públicas como la Comunidad de Aragón, con un registro distribuido de ofertas para licitaciones públicas.

Empresas están empezando a usar esta tecnología registrando cualquier información, desde secretos de empresas hasta registros de propiedad, propiedades intelectuales o derechos de autor. La aplicación de Blockchain en el sector jurídico podemos verla reflejada en el área de Propiedad Industrial e Intelectual, firmas que se dedican a este campo como Minsait que ha desarrollado Clarke Modet + o Pons IP, ya han desarrollado herramientas para registrar cualquier conocimiento o secreto empresarial, maximizando su seguridad y garantizando la perdurabilidad de la información empresarial sin necesidad de los tradicionales depósitos notariales.

La abogacía puede desempeñar una labor fundamental actuando como supervisor de los registros, conociendo los avances legales como los que establece el Real Decreto Ley 14/2019 de 31 de octubre, de medidas urgentes por razones de seguridad pública, que por el momento prohíbe la utilización de sistemas de identificación basados en registros distribuidos (Blockchain), hasta que no se regule debidamente este tipo de tecnologías. Por supuesto, los abogados podrán participar en estos procesos como asesores sobre las funciones, responsabilidades y limitaciones de cada uno de los agentes que participen en el proceso, o asesorando sobre posibles responsabilidades ante un potencial acceso libre a los registros privados, explicando los riesgos que se podrían correr. Incluso los despachos podrían desarrollar software que almacenen y clasifiquen documentos, como ya hemos mencionado en ClarkeModet y Pons IP. Otro generador de negocio en la abogacía, como no, la resolución de conflictos que se de y las reclamaciones por un mal uso.

El Blockchain ha permitido desarrollar los Registros Distribuidos (DLT) creando una nueva manera de almacenar información de registros tanto privados como públicos, como hemos visto, herramientas usadas en el registro de secretos empresariales por despachos especializados en el registro de patentes y marcas. Al no ser una tecnología compleja, su sencilla accesibilidad indica que puede ser un nicho con un crecimiento sostenido.

IDENTIDAD DIGITAL.

No es algo novedoso, todos coexistimos con nuestro “yo virtual´´ desde que existen las redes sociales, pero, cada vez son más las Administraciones Públicas que plantean implantar una identidad digital y única para sus ciudadanos, con el objetivo de conciliar esa vida digital con la vida física generando una identidad única.

La UE ha lanzado el proyecto “European Blockchain Services Infraestructure´´ el denominado EBSI, que propugna establecer dos tipos de identidades electrónicas la emitida por el estado miembro (DNI español) y la que denominan ID descentralizada auto soberana, basada en el Blockchain, En España vamos un poco por detrás en las iniciativas de identidad digital, países como Estonia ya han instaurado un sistema de autenticación presente en todas o la mayoría de interacciones de sus ciudadanos. El proyecto de e-Residency llevado a cabo por Estonia permite a emprendedores abrir su negocio en el país sin necesidad de contar con un director local en el país, acceder a servicios bancarios y pagos online, declarar impuestos o firmar documentos sin encontrarse físicamente en el país.

Con las identidades digitales se busca crear un sistema global y único que sustituya a los documentos que ya conocemos como el DNI, pasaporte, carné de conducir… La idea final es poder acceder a distintos servicios públicos mediante un único documento. En su etapa inicial, la abogacía tiene la oportunidad participar asesorando en la creación de esta identidad digital y dando apoyo legal normativo ya sea estatal o comunitario, en aspectos tales como la interoperabilidad y el cumplimiento de estándares. En lo derivado de la implantación de esta tecnología, la abogacía realizará labores tales como: acompañamiento en el despliegue de la ID, desarrollar las clausulas y términos de uso, y asesorar en la contratación de seguros de responsabilidad con el proveedor de la identidad. Como ya hemos visto, en las herramientas anteriores y en última instancia, la abogacía será la protagonista de la resolución de conflictos, mediando y litigando por un posible mal uso, tales como: identidades falsas, error en la generación de la identidad, uso fraudulento, suplantación de identidades, reclamaciones por violar los términos de uso.

La abogacía tendrá la oportunidad de prepararse para afrontar este reto, ya que como escuchamos continuamente el Blockchain es la tecnología ideal para reinventar la identidad digital tal y como la conocemos, siendo el vínculo definitivo entre el mundo físico y el digital en cuando a identificación se refiere. Lo que, si deberemos de prestar mucha atención, será a su progresiva regulación normativa, al afectar a la identificación jurídica de la persona y de su patrimonio digital.

CRIPTOMONEDAS.

El Blockchain, como ya hemos citado, es una cadena de bloques, un registro único, consensuado y distribuido en varios nodos de una red, en las criptomonedas, la analogía sería un libro contable enorme donde queda registrada cada una de las transacciones que se realizan, su funcionamiento puede ser complejo, pero la idea es sencilla. Tuvieron un gran boom entre 2017 y 2018 generalizándose entre particulares y empresas, y no se ha producido un avance significativo en los últimos años mas que la generación de cada vez más tipos diferentes.

En el ámbito legal, algunos despachos están implementando sus propias criptomonedas en forma de “tokens´´, ofreciendo sus servicios a cambios de estos, cobrando a través de su propia moneda digital. Como ejemplo, nada más y nada menos que Cuatrecasas, arrancó una prueba piloto donde ponía a disposición del cliente un monedero electrónico “wallet´´ en el que disponía de “tokens´´ que representan tiempo contratado para el servicio de asesoramiento legal, a través de un Smart Contract, el cliente ve su saldo real y puede utilizar sus tokens. Con el añadido, de la incorporación de los documentos sobre los que se trabaje por parte de Cuatrecasas a la red de Blockchain, con el objetivo de compartirlos con el cliente garantizando la confidencialidad de los mismos.

Lo primero para la abogacía será conocer la mecánica general de funcionamiento, al ser una tecnología nueva, deberán de convertirse en asesores en todo lo relativo a las criptomonedas, impacto legal de su uso, obligación legal y tributaria, esto supondrá un nuevo nicho de mercado en los despachos. Los abogados encontrarán oportunidades en el asesoramiento jurídico y fiscal en la utilización de las criptomonedas usadas en pagos por servicios, por bienes o por acciones, además será necesario el asesoramiento para evitar el blanqueo de capitales a través del uso de estas monedas virtuales.

Además de la posibilidad de que los despachos generen un negocio directo, a través de la implementación de sus propias monedas, contarán con cuatro grandes líneas de negocio: asesoramiento sobre la protección económica de clientes para su uso en caso de fluctuación de la moneda local, asesoramiento en la utilización de criptomonedas para transacción nacional e internacional, cobro de servicios jurídicos, y como vimos, la implantación de criptomoneda propia. En última instancia, los abogados serán necesarios para la resolución de conflictos por su uso incorrecto o indebido, en litigios derivados de casuísticas tales como blanqueo de capitales, fraude fiscal, estafas en la prestación de servicios o en materia de sucesión de poseedores de criptomonedas a sus herederos, teniendo en cuanta que estas monedas están exentas del pago de ITP (impuesto por transmisiones patrimoniales).

Tecnología en continuo auge y avance, la facilidad para lanzar criptomonedas por parte de empresas y particulares generan una expansión de este mercado donde los abogados pueden encontrar un interesante nicho de mercado, tanto en el uso para sus despachos, como en el asesoramiento de su uso externo.

¿Serán las criptomonedas de uso generalizado en un futuro?

Espero que hayáis disfrutado y aprendido algo más sobre el Blockchain y su aplicación en la Abogacía, a través del segundo informe monográfico de los varios que ha elaborado el Consejo General de la Abogacía Española. El objetivo es que los abogados nos familiaricemos más con estos términos y profundicemos en su estudio. Si aún no has leído el primero (INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ABOGACÍA) te dejo por aquí el link en colaboración con Discusión Jurídica.

¡GRACIAS Y SALUD!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s